Rivista aperiodica teorica del Socialismo
Organo politico di Convergenza Socialista

Bloqueado por ser cubano

Por. Luis Darío Martos González

En abril de 1898, luego del auto atentado del Acorazo Maine el 15 de febrero de ese propio año, surto en el puerto de La Habana y que se hundió por la explosión provocada, la entrada al puerto fue bloqueada por navíos de guerra de los Estados Unidos, como hicieron con otras ciudades importantes de la isla. Los buques de guerra del vecino que intervino en la guerra de independencia que los cubanos sostenían con España, iniciada por José Martí en 1895, bloquearon en la Bahía de Santiago de Cuba a la escuadra española, la que al salir del puerto citadino por orden de su Almirante Pascual Cervera y Topete, fueron hundidos cada uno de los buques, abatidos por el alto poder de fuego de la marina yanqui, muy superior en medios, fuerzas y técnica. La Guerra Hispano-Cubana-Norteamericana fue la primera Guerra de Rapiña Imperialista, como la definiera Lenin.

El poderoso vecino al Norte de Cuba, que nunca reconoció la beligerancia de los gobiernos mambises en armas, que obstaculizó las 3 gestas independentistas y que hizo fracasar la expedición de La Fernandina que Martí organizó, siempre ha bloqueado a Cuba y sus sueños de independencia y soberanía nacional, porque siempre ha querido apoderarse de la isla como fortaleza militar para oponerla a quienes traten de agredir por el sur a los Estados Unidos.

Los Padres fundadores de Las Trece Colonias en su afán desmedido de expansión, no veían completa la Independencia de la nueva nación si no se lograba la anexión de la isla de Cuba; ya en 1767, diez años con antelación a la Declaración de Independencia de Las Trece Colonias, que aconteció el 4 de Julio de 1776, Benjamín Franklin, uno de los Padres Fundadores e incansable luchador por la independencia de Inglaterra, había escrito sobre la necesidad de colonizar el Valle del Mississippi para ser usado contra Cuba y México; este mismo padre de la libertad, desde los días iniciales de la Independencia, que recibió apoyo de España y Francia, expresó el interés de apoderarse de las Sugar Islands (islas del azúcar). John Adams, en la fecha temprana del 23 de junio de 1783, en carta dirigida a Robert R. Levingston, señalaba: …”es casi imposible resistir la convicción de que la anexión de Cuba a nuestra República Federal será indispensable para la continuidad de la Unión”… Thomas Jefferson, Presidente de la Unión, emitió las primeras declaraciones oficiales respecto a Cuba en 1805: … “en caso de Guerra entre Inglaterra y España, Estados Unidos se apoderaría de Cuba por necesidades estratégicas para la defensa de Louisiana y de la Florida”, señalaba en nota al representante de Inglaterra en Washington; desde entonces surge el problema de “seguridad nacional” e “interés nacional” de Estados Unidos en sus relaciones con Cuba. Hoy piensan como ayer y ayer pensaban como hoy. Es el afán imperialista lo que guía su pensamiento contra Cuba.

LA GEOPOLÍTICA IMPERIALISTA

Desde que en 1783 John Adams formulara el pensamiento geopolítico de los norteamericano por apoderarse Cuba, obsesión con data de 237 años –sin contar los deseos surgidos antes de la Independencia de Las Trece Colonias­-, han pasado más de dos siglos con escenarios en los siglos XVIII, IXX, XX y XXI y sus teorías y doctrinas con interés anexionista sobre Cuba, han transitado por el “Destino Manifiesto”, la “Fruta Madura”, la que dio lugar a la Teoría del Fatalismo Geográfico y con esta al surgimiento de la Doctrina Monroe, el 2 de diciembre de 1823, cuya esencia, significado, objetivos y consecuencias han constituido la brújula de la práctica imperialista sobre latino américa: “América para los Americanos”, razón de la Doctrina Monroe, surge en la época de los sueños libertarios de Bolívar, el  que propugnaba la independencia de Cuba y Puerto Rico, y es expresión de los intentos de los Estados Unidos de ver a Latinoamérica como el patio trasero de los vecinos del “Norte brutal y revuelto” como los definiera en su momento José Martí. La Doctrina Monroe de ayer es la misma de hoy y la “América para los americanos” es la América del Sur del Rio Bravo hasta la Patagonia para saquear y esquilmar brutalmente en función de los intereses de los Estados Unidos, donde otras potencias no pueden meter sus manos. Al calor de los deseos del Libertador Simón Bolívar, los obstáculos de los Estados Unidos respecto a la Independencia de las islas antillanas de Cuba y Puerto Rico fueron evidenciados rápidamente por el General José Antonio Páez, quien dirigiría los esfuerzos libertarios y escribió en sus memorias: …”El gobierno de Washington, lo digo con pena, se opuso de todas veras a la independencia de Cuba (…) ninguna potencia, ni aun la misma España, tiene en todo sentido un interés tan alto, como los Estados Unidos en la suerte futura de Cuba”… Son bien conocidas las posiciones de Bolívar y los Padres fundadores de la Independencia de Latinoamérica respecto a la independencia de Cuba y el derecho de los cubanos a separarse del yugo colonial español, así como la conducta de las administraciones norteamericanas de la época en relación a la isla. Bolívar, en carta fechada el 5 de agosto de 1829, dirigida al coronel Patrick Campbell, Ministro de Inglaterra en Bogotá (Embajador), escribió: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la Libertad”. La propia vida y la historia ha demostrado tal aseveración. Martí con la organización de la Guerra Necesaria y el inicio de la misma, dejó escrito en su carta testamento, horas ante de su caída en combate, el peligro que corría para su vida con su exposición a los combates y que lo hacía “para impedir a tiempo que se extiendan por Las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”

El anhelo manifiesto de los gobernantes yanquis de todos los tiempos respecto a Cuba ha constituido una loca obsesión y un aberrado sentimiento colonialista en contradicción con la voluntad del pueblo cubano por su independencia, soberanía nacional y autodeterminación sin injerencia extranjera. El capital norteamericano se hizo sentir en la isla desde la época colonial a través de las numerosas  inversiones en el azúcar, los ferrocarriles y en la industria manufacturera, entre otras; así su influencia económica sobre los destinos de Cuba creció desde el crisol del surgimiento de la nacionalidad y el ansia independentista al tiempo que  lograban mantener un acercamiento a las posiciones reformistas y anexionistas que distaban de quienes buscaban la independencia de España y la abolición de la esclavitud para los males de la mayor colonia española en el Caribe. Estados Unidos trató de atar todos los cabos para evitar la independencia de Cuba y es la razón por la que no reconoció a ningunos de los gobiernos de la República en Armas, primero apoyó a España contra los insurgentes y, cuando vio la posibilidad real de salir victoriosos de la contienda entre cubanos y españoles, entonces intervino en el conflicto para engullirse a la isla y al resto de las colonias españolas del Caribe y el Pacífico. Estados Unidos trató de comprar la Isla en diferentes momentos de la historia nacional, promovió el anexionismo y convirtió el problema cubano en interés de la campaña electoral de los Estados Unidos, como es el caso del Manifiesto de Ostende, lo que en la actualidad se manifiesta en los procesos electorales de numerosas administraciones yanquis posterior a 1959, donde el problema cubano ha sido tema recurrente de los candidatos presidenciales y en el actuar de 12 Administraciones imperiales. Desde Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush (padre), Clinton, Bush (el de las guerras en más de 50 oscuros rincones del mundo), Obama y Trump, todas las administraciones yanquis han aportado su cuota de endurecimiento del criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra cada ciudadano cubano

El diferendo entre Cuba y Estados Unidos tiene su data en el afán expansionista e imperialista de los Estados Unidos, es por esa razón que se considera a la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana como la Primera Guerra de Rapiña Imperialista, la que inauguró la época moderna del naciente Imperialismo Norteamericano; es en realidad la Primera Guerra Imperialista de la época moderna desatada por los Estados Unidos. El Bloqueo iniciado a Cuba en abril de 1898 para la intervención norteamericana en la guerra entre cubanos y españoles, primer bloqueo de las cañoneras yanquis a las costas de Cuba, tenía como fin lograr los sueños de los Padres fundadores de los Estados Unidos y ha sido la práctica común de cada una de las administraciones norteamericanas durante más de dos siglos. El Bloqueo siempre ha sido el mismo y dirigido contra el cubano más que contra Cuba y siempre ha sido el mismo macabro, cínico y enajenado fin: constreñir, doblegar y vencer la voluntad de los cubanos por su libertad e independencia.

LA HISTORIA Y LA HISTERIA ANCESTRAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

Nada es nuevo ni desconocido. El mundo conoce como los insurgentes cubanos, luego de 30 años de luchas por la independencia, fueron desconocidos con el Tratado de París, que puso fin al conflicto y abrió el camino para la intervención de las Tropas de los Estados Unidos en Cuba y el posterior surgimiento de la República mediatizada, con un apéndice constitucional, la llamada Enmienda Platt, la que permitía la intervención de tropas de los Estados Unidos en Cuba; surgen el Tratado Permanente para el mantenimiento de Bases Carboneras y Navales en territorio cubano, la sesión de las Isla de Pinos –hoy Isla de la Juventud, municipio Especial en Cuba- y el Tratado de Reciprocidad Comercial, que nada tenía de reciprocidad y si de sometimiento económico. Luego sucedieron otras dos intervenciones de Estados Unidos en Cuba y la amenaza de las cañoneras siempre estuvieron presentes con los gobiernos mediatizados  y bananeros cuando alguna de sus decisiones contrariaban los intereses de las transnacionales yanquis o de la oligarquía nacional pro yanqui, donde los Embajadores del poderoso país, indicaban las acciones a seguir, imponiendo criterios o con la amenaza del uso de la fuerza o la fuerza de las cañoneras, tan temidas como repudiadas por los cubanos.

No hay diferencia alguna entre los fines de ayer y de hoy de los Estados Unidos en relación a Cuba, cambian solo la estrategia, la táctica, los métodos y los argumentos en cada época y con cada nueva administración yanqui; pero, objetivos y fines son históricos, no se requiere visión heurística para discernir, solo con la lectura y análisis de documentos históricos y con el conocimiento de la historia más elemental, contada incluso desde las posiciones de investigadores norteamericanas, para llegar a la misma conclusión: apoderarse de Cuba es la finalidad.

¿Por qué Estados Unidos no reconoció al gobierno de la República en Armas dirigido por Carlos Manuel de Céspedes y sucesivos gobiernos durante la Guerra de los Diez Años? ¿Por qué colaboró con España e hizo fracasar la Expedición de La Fernandina que organizó Martí en territorio de Estados Unidos en 1895?¿Por qué hizo llegar a Cuba el Acorazado Maine en gesto amistoso con la España en Guerra con los insurrectos?¿Por qué vendió a España cañoneras, armamento y municiones para combatir a los mambises en violación de su supuesta neutralidad para con contendientes en guerra?¿por qué en vano trataron de comprarle a España su posesión de la isla?¿Por qué Cuba fue el tema de campaña electoral de James Buchanan y su interés por anexarse a la isla?¿Por qué desde Benjamín Franklin, John Adams, Jefferson, Madison, Monroe, John Quincy Adams desarrollaron teorías, ideas y Doctrinas para apoderarse de Cuba?¿Por qué otros Presidentes como Polk, Pierce, Buchanan trataron de comprar la isla antes del inicio de las Guerra de los Diez años y durante esta los Presidentes Johnson, Grant y Hayes no reconocieron la beligerancia de los mambises y en los hechos apoyaron a la España colonial? Es una historia secular de desvelo por la isla, la que luego de la intervención de los Estados Unidos en la Guerra iniciada en 1895 por Martí, durante el gobierno de Mckinley, se extendió durante todo el siglo XX con el primer Presidente electo en los Estados Unidos, Theodore Roosevelt y las sucesivas administraciones hasta el triunfo mismo de la Revolución Cubana el Primero de Enero de 1959. Toda la primera mitad del siglo XX constituyó un periodo de república neocolonial, mediatizado al servicio de los intereses de los Estados Unidos, donde Cuba tuvo una Constitución con Apéndice constitucional: la Enmienda Platt, durante casi 40 años, que la sometía a los designios imperiales, tutorada por el vecino norteño, periodo en el que se consolidó la dependencia y se forjó el sentimiento anti yanqui que hoy tienen los cubanos. Durante  la existencia de estos gobiernos, que mantuvieron a la isla en la pobreza, el analfabetismo, la insalubridad, la miseria, el peculado, la corrupción administrativa, el robo del erario público, las lacras sociales, la prostitución, el desempleo, el tiempo muerto y otras calamidades sociales, se agudizaron luego de la aprobación de la Constitución de 1940, una Constitución progresista y de avanzada para su tiempo; pero, que no tuvo aplicación práctica porque los gobiernos vendidos al capital extranjero, a la oligarquía nacional, a la corrupción y la mafia internacional, hundieron a Cuba en los desmanes. El Golpe de Estado del sátrapa dictador Fulgencio Batista, urdido con la complicidad del gobierno de los Estados Unidos, llenó de sangre, dolor y luto a Cuba y fue en verdad el último aldabonazo para el inició de la verdadera gesta de liberación nacional de los cubanos para reivindicar a Martí en el año de su Centenario, cuando parecía que iban a morir sus ideas. Llegó el asalto al Moncada, el motor pequeño que impulsaría la guerra de liberación nacional que se inició con el Desembarco del Yate Granma y la contienda de la Sierra Maestra, de la lucha en la Sierra y la lucha clandestina en el llano y las ciudades de Cuba. Más de 20 mil valiosos jóvenes cubanos costó ese triste periodo, el que abonó con sangre la estirpe libertaria de los cubanos de hoy. Al fin llegó el Primero de Enero de 1959 y la aurora victoriosa, la que el gobierno imperialista de los Estados Unidos no reconoció nunca. Así comenzó la nueva etapa del Bloqueo Económico, Comercial y Financiero contra Cuba, yo digo Bloqueo contra los cubanos, mejor dicho contra cada cubano.

BLOQUEO A LA ESPERANZA

Sí, el Bloqueo yanqui no es solo contra Cuba como se dice, es contra la esperanza.  El Bloqueo es contra cada cubano. Todos los cubanos de la isla, los nacidos antes de 1959 y los nacidos a posteriori del triunfo son bloqueados; los cubanos que abandonaron Cuba posterior al triunfo, en las décadas del 60, 70 y 80 sufrieron también las secuelas del bloqueo. Los cubanos que abandonaron Cuba con el Periodo Especial, cuando la nación antillana fue sometida al doble bloqueo -el de los Estados Unidos y el que surgió como consecuencia del desmerengamiento del Socialismo de los países del Este de Europa y de la desaparición de la Unión Soviética-, también fueron sometidos al criminal y abominable Doble Bloqueo impuesto a cada cubano por el gobierno imperialista de los Estados Unidos. Los cubanos en el extranjero son sometidos también al bloqueo porque las medidas y cláusulas del mismo les afecta también en los países donde residen y le privan o limitan su capacidad de comunicación con su tierra natal y con el ejercicio pleno de interacción. Cada cubano de la isla es bloqueado de forma cruel, desmedida, que limita su capacidad de acción y reacción a pesar del elevado nivel de conciencia política adquirida por los ciudadanos de la isla. Con la llegada al poder de la Administración Trump, el bloqueo y acciones genocidas se han multiplicado y por vez primera aplican el Título III de la Helms Burton, ley de la recolonización; ley que hace mucho daño pero no lograrán subvertir el orden político, social y económico que los cubanos hemos querido darnos. Las acciones de Trimp son más criminales y sanguinarias en momentos de la pandemia de la Covid-19, mas Cuba, firme y decidida, combate en su interior la enfermedad y es capaz de brindar ayuda solidaria a otros pueblos hermanos.

El Bloqueo a Cuba, el complejo entramado de Enmiendas, directivas, disposiciones, así como la Ley de Comercio con el Enemigo, la Ley de Ajuste Cubano, la Ley Torricelli o la Ley Helms-Burton, van dirigidas contra cada cubano; no son leyes contra el Sistema ni contra los dirigentes supremos del Partido Comunista ni contra los dirigentes del Estado y Gobierno cubanos, eso es falso. Los dirigentes del Partido y del Estado no pueden engullirse un barco de arroz, ni de petróleo, de ni pollos o de materias primas para medicamentos, no, no puede ser veraz. Los dirigentes del Partido y del Estado no pueden adueñarse de todo el papel, cartulina, lápices y otros medios escolares, ni para ellos ni para sus hijos y demás familiares. El pollo, el arroz, el petróleo para la generación eléctrica o para su uso en los medios de transporte, las libretas, lápices de escribir o colorear, los libros para la enseñanza en las escuelas primarias, secundaria, en los politécnicos o en las universidades –también en los círculos infantiles- no son para los dirigentes y sus familias, son para todo el pueblo, para cada ciudadano; los Hospitales, Policlínicos, Consultorios del Médico de la Familia, las Casas de Abuelo u Hogares de Ancianos, entre otras instituciones de salud pública, no son para los dirigentes, son para cada ciudadano. ¿A quién se bloquea, al Partido, al Estado y sus dirigentes o al pueblo o a cada ciudadano cubano? ¿Por qué hay cubanos que abandonan la isla si no existen problemas de conciencia, ni políticos, religiosos ni de discriminación o represión alguna? Se van o abandonan Cuba por el Bloqueo, huyen de las secuelas que deja en cada ciudadano el Bloqueo Económico, Comercial y Financiero de los Estados Unidos contra Cuba y su pueblo.

¿Qué sentido tenía bloquear la compra por Cuba a una compañía norteamericana del abate necesario para la lucha contra el mosquitos Aedes Aeyiptys en 1981 durante la epidemia de Dengue Hemorrágico, virus que no circulaba en ese momento por la región y que sorpresivamente llegó a Cuba  para provocar muerte y desolación? Fueron 154 los fallecidos; de ellos 101 niños. El abate no era para uso exclusivo de un grupo de dirigentes del Partido o del Estado cubano, para los supuestos dictadores del régimen totalitario cubano como dicen ellos, el abate era para cada tanque de agua, cisterna, o cualquier medio de conservación del preciado líquido en cada casa, la del más anónimo cubano, así como para el resto de las instituciones y entidades de servicio para mantener la vida de la población. ¿A quiénes bloqueaban, a Fidel, Raúl, al resto de los dirigentes del Partido y del Estado, o bloqueaban la vida de cada ciudadano residente en la isla? Cuando se persiguen las transacciones para la compra de medicamentos, insumos, material gastable, medios quirúrgicos o terapéuticos, kits diagnósticos y otros medios para la lucha contra el cáncer en menores oncopediátricos y se obstaculizan e impiden sus compras ¿a quién se bloquea, al régimen comunista como manifiestan, o a los niños con cáncer en peligro de muerte? Bloquean a infantes indefensos, bloquean los sueños y esperanzas de la grey infantil desvalida y a sus familiares, con las afectaciones al Sistema Nacional de Salud que tiene que desarrollar nuevas estrategias para paliar las secuelas de las normas criminales de un bloqueo absurdo contra la Espranza.

A los cubanos se les bloquea todo, lo más insignificante, lo general y específico para la vida normal, desde los alimentos, los medicamentos, las materias primas para la elaboración de medicamentos, alimentos, vestuario, útiles del hogar, medios de recreación, deportivos, instrumentos y medios para la cultura, las materias primas para los flujos productivos que luego son productos terminados para el consumo nacional. A los cubanos se les niega y bloquea todo para el desarrollo de su economía, aun así Cuba resiste y los cubanos, todos sin excepción, tienen que hacer esfuerzos extraordinarios para vivir y desarrollarse.

ABIERTA AL MUNDO LA PLAZA SITIADA

El Papa Francisco pidió que el mundo se abriera a Cuba y que Cuba se abriera al mundo. Cuba está abierta al mundo, los cubanos viajan por todas las naciones sin restricciones de las autoridades migratorias cubanas, salen y entran al país sin trabas; Cuba es una nación en cambios constantes, trabaja por tener nuevas primaveras y adapta su sistema político, económico y social a las nuevas condiciones y circunstancias internacionales y las propias del acontecer nacional, pero los Estados Unidos quieren que el mundo se cierre y aplaste a Cuba y no quieren que Cuba y los cubanos se abran al universo. Ellos solo quieren a la isla para ellos, para acabarla, destruirla y retrotraerla a las cavernas.

Hay que despojarse de la idea de que Cuba es bloqueada, Cuba es una plaza sitiada desde hace 60 años y donde cada cubano es un enemigo potencial para Estados Unidos, al que tienen que aniquilar, porque la idea del bien, que es la naturaleza del cubano, se opone a la naturaleza de conquista y sometimiento que persiguen los estrategas geopolíticos de los Estados Unidos. Cuba y los cubanos son símbolos de libertad, de emancipación del pensamiento y de la conducta solidaria y hermana con el resto de los seres humanos.

La historia de las relaciones entre ambas naciones vecinas, recoge con evidencias concretas la conducta de la égida gobernante e imperialista que difiere del pensamiento y la conducta del pueblo norteamericano. Son trascendentes los aportes de muchos norteamericanos a las gestas libertarias de los cubanos y el apoyo de sus hijos a las guerras de independencia y de liberación nacional así como a la construcción del Socialismo y a la lucha contra el Bloqueo, porque, además, el Bloqueo es contra el propio pueblo de los Estados Unidos, que les veta su derecho al comercio mutuamente ventajoso y el resto de las relaciones en el plano político, económico, comercial, financiero, cultural, deportivo, de salud y, sencillamente, el derecho de los norteamericanos de viajar a Cuba para conocer por sus propios ojos las vivencias de la realidad de Cuba y su pueblo y poder tomar el partido que decidan. Los norteamericanos son tan bloqueados como los cubanos, a los cubanos se les tratan de matar y a los norteamericanos se les impide ver el sacrificio de los cubanos; pero la historia de amistad y solidaridad entre ambos pueblos es inconmensurable y de profundas convicciones.

Del buque Perrit desembarcaron el 11 de mayo de 1869, alrededor de 60 norteamericanos para luchar por la independencia de Cuba, muchos murieron y otros alcanzaron grados militares en la contienda como Thomas Jordan que ostentó el grado de Mayor General y fue Jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador; Henry Reeve, que murió con el grado de Brigadier y que participó en más de 400 combates. Recordar a John Rawlins, Secretario de Guerra de Estados Unidos, partidario de la independencia de Cuba y que en 1871 hizo firmar la declaración de neutralidad, la que luego de su muerte fue desconocida por su Presidente Simpson Grant; debemos tener presente a los Coroneles David Johnson y Charles Gordon, el Teniente Coronel Howard Dowghty y a otros combatientes norteamericanos con grados subalternos, que lucharon o murieron por la independencia de Cuba, recordarles une a ambos pueblos. Nombres como los de Charles Crosby, Wendell Phillip, Anderson Dana, Clara Barton o John Tyler Morgan, durante las luchas por la independencia, o nombres tan destacados como los Herbert Matheus, Ernest Hemingway, Bob Taber, Lucius Walker y Tom Hansen, durante la Revolución iniciada por Fidel, simbolizan y representan los lazos de amistad entre ambas naciones y pueblos. Hay lazos tan lindos escritos por ambos pueblos capaces de opacar el odio visceral de la oligarquía yanqui en sus ansias de conquista y de sometimiento de los pueblos

Las palabras del subsecretario de Estado Norteamericano, Christhofer Millory en los inicios del Bloqueo en 1960, no difieren  de las Instrucciones dadas por J.C. Breckenridge, subsecretario de Guerra de los Estados Unidos al General N.A. Miles, Jefe del Ejército Norteamericano, bajo cuyo mando estaban las operaciones militares contra Cuba en abril de 1898: “Habrá que destruir cuanto alcancen nuestros cañones, con el hierro y con el fuego; habrá que extremar el bloqueo para que el hambre y la peste, su constante compañera, diezmen su población pacífica, y mermen su  ejército; y el ejército aliado habrá de emplearse constantemente en exploraciones y vanguardias, para que sufran indeclinablemente el peso de la guerra entre dos fuegos, y a ellos se encomendarán precisamente todas las empresas peligrosas y desesperadas (…)Resumiendo, nuestra política se concreta a apoyar siempre al más débil contra el más fuerte, hasta la completa exterminación de ambos, para lograr anexarnos la Perla de las Antillas”… Causa desprecio y asco semejantes instrucciones; pero, constituyen la brújula de la conducta del ejército imperial de los Estados Unidos.

En estos días recordamos la primera invasión del todo poderoso vecino del norte a República Dominicana, como no olvidamos las intervenciones en México, Colombia, Panamá, Nicaragua, Guatemala, Haití, Granada, Cuba, así como la ocupación de Puerto Rico y las agresiones contra otras naciones en Sudamérica, donde los Golpes de Estado y la imposición de gobiernos sangrientos y dictaduras militares para ahogar procesos progresistas y revolucionarios en todas las épocas.

Hoy condenamos la conducta de silencio del gobierno imperialista de los Estados Unidos ante el ametrallamiento terrorista de la Embajada cubana en Washington y no olvidamos los ataques terroristas que dirigidos, financiados, organizados o aupados por los vecinos del norte contra Embajadas de Cuba, misiones, oficinas consulares, agencias de viajes en otras naciones o los ataques piratas y terroristas contra embarcaciones o caseríos de las costas cubanas; no se pueden olvidar los intentos de sabotajes contra aeronaves cubanas ni se pueden olvidar a las víctimas del sabotaje del Vapor Francés “La Coubre” o la voladura en pleno vuelo del Avión de Cubana de aviación en las costas de Barbados y que costó la vida de 73 personas inocentes.

El Proyecto Comunitario GRANJITA FELIZ conoce del Bloqueo, los niños y adolescentes oncopediátricos han sufrido directamente las secuelas bestiales del bloqueo, esa enajenada maquinaria de persecución y muerte contra los cubanos. El Bloqueo Económico, Comercial y Financiero contra Cuba es el Bloqueo contra cada cubano y su derecho a la vida; pero, Cuba anda de hermana por el mundo, al salvarse, salva.

VISIÓN MARTIANA

José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, el organizador de la Guerra Necesaria, la contienda de 1895 por la Independencia de la Mayor de las Antillas, que supo unir los pinos nuevos con los hombres que desarrollaron la Guerra de los Diez Años y la Guerra Chiquita, daba comienzo, 26 años después al inicio de la gesta libertaria cuando Carlos Manuel de Céspedes diera la libertad de sus esclavos para comenzar la guerra. A 125 años de la caída en combate del más universal de los pensadores cubanos, el 19 de mayo de 1895, poco tiempo después su pensamiento premonitor sobre los propósitos de los Estados Unidos se hizo realidad con las invasiones del poderoso gendarme del Norte en numerosos países hermanos. Los gobernantes yanquis han odiado a los latinos y sus expresiones sobre los libertadores son bien conocidas desde el surgimiento de la Doctrina Monroe y el Panamericanismo que ve a las naciones del Sur del Rio Bravo como traspatio de sus intereses imperiales. Bolívar como Martí conocieron de las verdaderas intenciones delos Estados Unidos y advirtieron sobre ellas y sus consecuencias. El Panamericanismo yanqui es para desangrar a Latinoamérica de sus recursos naturales y acabar con su historia, sus tradiciones, su cultura y su espíritu de lucha por un mundo mejor.

Hoy como ayer, los Estados Unidos quieren a Cuba para, como señalara en su edición del 6 de marzo de 1889, el periódico The Manufacturer, de Filadelfia, -luego de calificar a los cubanos de indeseables, afeminados, perezosos, incapaces, inmorales y otros improperios-: …”la única esperanza que pudiéramos tener para habilitar a Cuba para la dignidad de Estado sería (…) americanizarla por completo, cubriéndola con gente de nuestra propia raza (…)”.

Al artículo anexionista “¿Queremos a Cuba?”, publicado por The Manufacturer, José Martí se dio a la tarea de darle digna respuesta en el artículo Vindicación de Cuba. Vindicación de Cuba tiene total vigencia a 125 años de la desaparición física de Martí, con esa firme dignidad los cubanos siguen luchando por su libertad, independencia y soberanía nacional frente a la pretensión imperialista de negarle sus derechos y de conquistarla para someterla a sus designios. Para lograr sus propósitos son las medidas del más largo y prolongado, cavernícola y criminal bloqueo contra la voluntad de cada uno de los cubanos, para coartar su voluntad y capacidad de lucha y resistencia; por eso, igual que como señalara Martí ayer, hoy podemos repetir: “Quien se levanta hoy con Cuba, se levanta para todos los tiempos”.

¡Abajo el criminal Bloqueo de Estados Unidos contra los cubanos!

 

Ultima modifica ilMartedì, 19 Maggio 2020 08:36
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