Rivista aperiodica teorica del Socialismo
Organo politico di Convergenza Socialista

Cuba en 26 se fortalece ante la prepotencia Yanqui

por Luis Darío Martos González

Toda Cuba está en verano y en 26 en un gradual proceso de recuperación pos COVID-19 y en la fase que le corresponde a cada provincia según el grado de azote de la pandemia; lógicamente, asumiendo los riesgos y retos de las contingencias que puedan derivarse de una anormalidad conductual para llegar a la nueva normalidad que siempre tendrá elementos anormales al proceder cotidiano anterior a la pandemia.

Animados por el siempre creciente deseo de hacer, los cubanos se enfrentan  con dignidad a las secuelas que el Nuevo Coronavirus SARS CoV-2 y su leal acompañante la enfermedad COVID-19 deja al mundo y su impacto mayor a Cuba como consecuencia de la crisis generada en lo económico a nivel global y en las relaciones comerciales internacionales, acrecentadas para la nación antillana por el recrudecimiento del criminal bloqueo de los Estados Unidos, el que le ha negado los medios indispensables requeridos, entre ellos los respiradores artificiales, para atender a los enfermos por la pandemia; Cuba en su fase recuperativa está en pleno verano y en el mes de las celebraciones por el 26 de julio, las que sabiamente han sido suspendidas en su modalidad de actos públicos, a los que el país está acostumbrado desde el mismo 1959.

El verano arde en Cuba, la humedad y el calor sofocante tiene a los cubanos sudorosos y preocupados por las altas temperaturas; la población acude a las playas, buscan alimentos y productos de aseo y limpieza en las tiendas así como realizan las actividades laborales que le corresponden a los vinculados a la esfera productiva, de servicios y del trabajo por cuenta propia conforme a los requerimientos de las fases recuperativas. El país se reanima con la nueva normalidad, la que siempre tendrá un nivel de anormalidad, a la que los  cubanos han estado adaptados a vivir por más de 60 años de cerco económico, militar, de atentados terroristas, sabotajes, bandas mercenarias, ataques a poblados en litorales costeros, secuestros de pescadores, ataques a buques mercantes, estallidos de bombas en sedes diplomáticas y en agencias de viajes de Cuba en otras naciones; las campañas de prensa, de desinformación sobre la realidad cubana, atentados a diplomáticos, introducción de agentes y espías con fines subversivos, guerra biológica y bacteriológica con daños a los seres humanos, a la producción animal y a las plantas, que tienen su ejemplo en el dengue hemorrágico, la conjuntivitis hemorrágica, la fiebre porcina africana, el Moho Azul, la Roya de la Caña y el Trips Palmi, entre otras enfermedades, virus y plagas introducidas. Son tantos los acontecimientos a los que los cubanos han estado sometidos en 60 años, que niños, jóvenes y viejos conocen en alguna medida de los horrores de la manifiesta agresión contra Cuba. Hoy la Isla de la Libertad, denominada así por muchos amigos en el mundo, se enfrenta al recrudecimiento del Bloqueo yanqui y se mantiene como plaza sitiada en la que sus gobernantes, dirigentes y pueblo se encuentran en una trinchera de combate donde siempre hay ataques que repeler. El sitio no mengua, se recrudece casi cada semana con nuevos paquetes de medidas que son ripostadas con inteligencia, valentía y altruismo. Hoy arremeten contra todas las medidas que se proyectan y ejecutan, contra los programas internacionales de salud que médicos y otros especialistas y técnicos de la rama desarrollan por el mundo y, especialmente, en relación a la ayuda que se ofrece a otras naciones para el enfrentamiento a la COVID-19.

Cuando 30 años atrás se hicieron maletas en Miami en espera del colapso de la Revolución Cubana nadie en el exterior imaginaba la capacidad de resistencia de un pueblo que había perdido el 85% de las fuentes tradicionales de materias primas y de mercado para sus productos y la sometían a un doble bloqueo tras el desmerengamiento de los países socialistas del Oriente Europeo, amigos tradicionales de la Isla de la Libertad y que en un santiamén se desplomaron como verdaderos Castillos de Naipes. Cuba, que tuvo días en que contaba cada centavo de divisa que ingresaba al país y que sostenía a debate permanente y meticuloso de sus principales dirigentes en qué invertirlo para paliar las más perentorias necesidades de una nación en banca rota, con números en letras rojas, fue capaz de resistir y lentamente recuperarse. Muchos amigos ayudaron, gesto que nunca se olvida en un pueblo cultivador de la amistad y de los valores internacionalistas; pero, en verdad, el éxito de la recuperación de Cuba durante el Periodo Especial corresponde a la tenacidad de los cubanos y del sacrificio de todo un pueblo, especialmente de sus mujeres, las que han llevado la carga y el peso de todos los desvelos por la recuperación de la nación y que parte del sacrificio y la fortaleza en cada hogar, en cada familia, en la comunidad, ahí donde se gana la Revolución, en la lucha diaria contra las adversidades impuestas por un enemigo obstinado.

30 años después Cuba vuelve a un proceso de recuperación, ante la crisis mundial inusual al calor de la pandemia de la COVIC-19 y con el recrudecimiento del Bloqueo Económico, Comercial y Financiero y el enfermizo afán de la Administración Trump por acabar con las ideas socialistas en América Latina y que enfila todas sus armas inteligentes y guerra terciaria contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, de la que ellos conocen bien que es un  hueso duro de roer para la voracidad anexionista muchas veces vencida por la firme convicción de toda una nación en pie de lucha en más de 150 años en la batalla por la independencia y la soberanía nacional como paradigma para la conquista de toda la justicia social .

En su desmedido interés por acabar con Cuba y doblegar su voluntad política, los Estados Unidos, al calor de la mafia miamense de cubanos llegados al paraíso huyendo de la justicia revolucionaria por las atrocidades y crímenes cometidos contra la juventud cubana durante el sangriento régimen Batistiano, aupado por las autoridades  norteamericanas, robando los fondos del erario público nacional en su huida, arrecian cada día más las medidas económicas contra Cuba con la finalidad revertir totalmente los avances que se lograron durante el gobierno del demócrata Barak Obama; el invento de los supuestos ataques sónicos contra diplomáticos norteamericanos en la sede de los Estados Unidos en La Habana, para crear un estado de inseguridad del cuerpo diplomático radicado en Cuba e iniciar un camino de agresión injustificada, constituyó el preludio del inicio de un largo proceso de agresiones económicas y en el ámbito político y diplomático, el que trasciende las relaciones bilaterales para impactar en la vida política, económica y financiera entre ambas naciones y con otros estados y empresarios relacionados por negocios con Cuba. Su intento por dañar al país los lleva a obstaculizar las relaciones económicas internacionales de la nación con otros empresarios y naciones como sucedió con los proyectos de colaboración con los médicos de Cuba en Brasil, Ecuador y Bolivia, así como el intento de dañar la colaboración médica internacional de la Isla con otras naciones y las acciones dirigidas a constreñir los ingresos financieros de Cuba por  el Turismo Internacional, las presiones contra Líneas de Cruceros, líneas aéreas internacionales y turoperadores para que no viajen a Cuba, son algunas de las acciones que afectan la economía cubana, junto a las limitaciones impuestas a los norteamericanos para viajar a la nación antillana y la cancelación de vuelos de aerolíneas de los Estados Unidos con vuelos a la Isla. Las dificultades para los trámites migratorios y consulares constituyen una agresión a los derechos humanos de cubanos y norteamericanos que desean viajar al país de origen para el encuentro necesario entre familias, sobre todo cuando muchos cubanos, después de las primeras oleadas de cubanos ricos  que huyeron de Cuba, emigraron ante la propaganda imperial, el robo de cerebros a que ha sido sometida la nación, por reunificación familiar o por mejoras económicas o el deseo de hacer fortuna, entre otras razones; cubanos, cubanoamericanos y norteamericanos tienen motivo para su encuentro o reencuentro y por afinidad histórica constreñida por un deseo anexionista y de sometimiento de la voluntad individual que nada tiene que ver con la política imperial. Algún día se desclasificarán los documentos secretos sobre los supuestos ataques sónicos y se comprobará el mentís de las autoridades norteamericanas y el accionar que en ello han tenido los personajes siniestros de la contrarrevolución en la Florida. Más temprano que tarde saldrá a flote la verdad de los supuestos ataques sónicos, pretexto esgrimido para el inicio del despliegue ofensivo de la Administración Trump contra Cuba y revertir el proceso gradual de reconstrucción de las relaciones entre ambas naciones iniciado en 2014

La pandemia de la Covid-19 que asola al mundo le ha permitido a Cuba demostrar sus capacidades para enfrentar una catástrofe como suele ser esta crisis sanitaria global para la humanidad y en particular para la nación que tiene que paliar con las dificultades del Nuevo Coronavirus y las circunstancias especiales económicas por las que atraviesa en su histórico diferendo con la nación más rica de la Tierra. El SARS.CoV-2 ha demostrado la fragilidad de los sistemas de salud que se han impuesto por la globalización neoliberal y solo poco sistemas de salubridad han demostrado eficiencia en el enfrentamiento. La nación antillana, que ha sido sometida por los Estados Unidos a una campaña de descredito y desprestigio por su sistema de salud y de su ayuda internacional a otras naciones, especialmente a la República Bolivariana de Venezuela, es acusada de tráfico de personas y esclavitud laboral de sus especialistas en medicina, mientras muestra un eficiente enfrentamiento a la pandemia, proyectó un plan nacional de lucha contra el virus desde antes de los inicios de la enfermedad en la Isla y brindó la ayuda internacional a otras naciones por medio de las 44 brigadas del Contingente Henry Reeve, desplegadas en 37 naciones de América Latina y el Caribe, Europa, Asia y África y contribuir así en esas naciones a la lucha contra el mortal virus con millonarios enfermos y cifras superiores a los 600 mil fallecidos en todo el mundo; además de estas brigadas especializadas, los médicos y especialistas de la salud cubanos prestan servicios en otros 59 países y en ellos se suman a las labores de las autoridades sanitarias locales al enfrentamiento de la pandemia en sus respectivos países. De los 3297 colaboradores cubanos que prestan o prestaron servicios de salud como parte de las Brigadas Henry Reeve, en su mayoría mujeres, más de 1400 han estado en la línea roja o centros de aislamiento, en la dura batalla por la vida y con riesgo para sus propias vidas. ¿Puede llamárseles a estas personas esclavos laborales cuando son capaces de exponer sus vidas por salvar a sus semejantes?¿Son esclavos los médicos de otras naciones que arriesgan sus vidas sin todas las condiciones de protección para salvar las vidas de sus pacientes? Las médicas y médicos cubanos, especialistas de salud, enfermeras y tecnólogos, formados en una concepción biopsicosocial de la medicina y con un sentido humanista, son solidarios por vocación y sentimiento arraigado que está por encima de un contrato laboral. Los especialistas de la salud cubanos son héroes anónimos que entregan sus vidas a una profesión y tienen como principio el de salvar la vida de un ser humano en Cuba o en cualquier parte del mundo, a cuya misión se entregan por libre y espontánea voluntad, responden al ideal de los cubanos, a los principios forjados por una tradición de luchas y resistencia a lo largo de la historia.

Mientras las cifras de fallecidos en los Estados Unidos se acerca a los 150 mil con más de 4 millones de contagiados y sin posibilidades de efectivas predicciones, el sistema sanitario de Cuba lleva a cero los nuevos contagios, tiene tasas ínfimas de fallecidos –lo que todo su pueblo lamenta porque la vida de un solo ciudadano tiene valor inconmensurable- y se apresta a un proceso gradual de recuperación de la pandemia y de la economía nacional, esta última  en las más difíciles condiciones; los cubanos no cejan en su desempeño por conjurar los efectos económicos negativos como secuela de la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo yanqui y se proponen crecer económicamente para asegurar los beneficios sociales de una Revolución que no da lugar a desamparo social. Las recetas de otras naciones con terapias de choque, desempleo, hambrunas, insalubridad, deterioro educacional, estancamiento económico, entre otros problemas subyacentes de la pandemia y de la crisis cíclica del capitalismo, no son vías ni fórmulas con las que la nación antillana enfrenta los retos por venir y los que ya son evidentes en el contexto nacional.

Contra la pequeña Isla del Caribe, anhelada “llave del golfo”, la campaña mediática de los enemigos externos de la Revolución Cubana y de grupúsculos de mercenarios internos al servicio del Imperio, no dejan de difamar, calumniar, emitir falsas noticias y tratar de desprestigiar a las autoridades cubanas y las medidas diseñadas para enfrentar la fase recuperativa de la COVID-19 y las necesarias medidas de orden económico social para enfrentar la crisis económica internacional y el recrudecimiento del bloqueo de los Estados Unidos; no se aplican en Cuba terapias de choque que afecten a las amplias mayorías de la población, se aplican medidas adecuadas a las condiciones de la nación y sobre la base de sus posibilidades reales y potenciales para asegurar las conquistas sociales de la Revolución, asegurar la alimentación de la población en condiciones excepcionales y elevar los niveles de producción y servicios con los propios recursos, captar divisas libremente convertibles que posibiliten la reinversión en beneficio de la población cubana, entre muchas medidas que abarcan a toda la sociedad. En el contexto de persecución económica, financiera y comercial de Estados Unidos contra Cuba y cuando tratan de congelar los fondos de cuentas bancarias y bienes del país en terceras naciones, la Estrategia Económico-Social para impulsar la economía en la etapa recuperativa, y crecer, implica la adopción de objetivos fundamentales, entre ellos: implementar los acuerdos pendientes del VII Congreso del Partido y cumplimentar las demandas populares fruto de la discusión de los Lineamientos de Política Económica y Social del Partido y la Revolución; derrotar la política de Bloqueo imperialista, lo que supone la adopción de medidas internas para la producción, la dinamización económica junto a todos los actores económicos, las diferentes formas de productivas y todo el pueblo; enfrentar la crisis global y multidimensional exacerbada  por el neoliberalismo y la pandemia; aplicar la ciencia y la innovación a todos los procesos productivos y dinámicas sociales para alcanzar el desarrollo y legitimar y afianzar el ideal socialista  como único camino conocido para el logro de la prosperidad y crecimiento económico con justicia social. Para el logro de estos objetivos estratégicos se han definido un grupo de principios fundamentales de la estrategia económica, los que se resumen en: Mantener la planificación centralizada, lo que no quiere decir distribución centralizada y si a una planificación consensuada en base al Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social aprobado por el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba; defender la producción nacional y desterrar la mentalidad importadora, lo que implica la reactivación de la producción doméstica con la participación  de todos los actores económico, entre ellos la empresa estatal socialista, la propiedad mixta, cooperativa y la privada e incursionar en las micro, pequeña y medianas empresas estatales, mixtas, cooperativas y privadas; regular el mercado, principalmente por métodos indirectos en correspondencia con el modelo económico y social diseñado y en base a los Lineamientos aprobados y discutidos con la población; lograr la complementariedad entre los diferentes actores económicos y el vínculo entre las formas estatales y no estatales en función de la producción y el desarrollo, lo que permitirá vigorizar los procesos productivos a nivel nacional y local; atender el papel dinamizador de la demanda interna, lo que no se ha tenido siempre presente en la planificación y que constituye un pilar fundamental; dotar de mayor autonomía de la gestión al sector empresarial en función de su eficaz funcionamiento para el crecimiento sostenible; implementar aspectos claves pendientes de ejecución en la actualización del modelo económico sobre las formas de gestión y de la propiedad; incentivar la competitividad para un mayor auge económico y florecimiento de emprendimientos que posibiliten la conciencia productora y de exportadores con ahorro de portadores energéticos y sustitución de importaciones y, finalmente, como principio cardinal, mantener el respeto a las políticas ambientales y al desarrollo sostenible en correspondencia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

En correspondencia con estos objetivos y principios en materia económica y social se implementan un grupo importante de medidas que surtirán efecto de carácter inmediato en los próximos días y semanas. Ya desde el día 20 se eliminó el gravamen del 10 % a los dólares que ingresan al sistema bancario y se procede al cambio de uno por uno del dólar por el peso convertible cubano y con idéntico valor para las compras online. Este gravamen siempre constituyó una insatisfacción para las personas que recibían remesas del exterior en dólares así como por parte de los familiares que la enviaban, también fue motivo para campañas mediáticas que no tenían en cuenta los daños de la persecución financiera de los Estados Unidos contra Cuba ni de las sanciones que se imponen a los bancos internacionales donde la nación antillana realiza las transferencias y cambios de moneda, así como el costo que representa para comerciantes  internacionales que en ocasiones cobran los servicios por los potenciales peligros financieros y eventuales sanciones por las relaciones económicas con Cuba. En estas difíciles condiciones económicas la nación asume esta medida que favorece a toda la población y estimula el envío de las remesas y avanza en una limitada red de 72 tiendas donde se comercializarán productos de alta y media gama en moneda libremente convertible (MLC) como forma de captación de divisas necesarias a la vez que mantiene la red de más 4800 (cuatro mil ochocientos) tiendas que ofertan productos en CUC y CUP. Igualmente se proyecta un mercado mayorista en MLC para las Empresas Estatales, Cooperativas y cuentapropistas con tenencia de esta moneda, así como se habilitará en la Zona Especial de Desarrollo Mariel la posibilidad de que cooperativistas y cuentapropistas puedan comercializar allí sus producciones en MLC y hacer sus compras en esta moneda.

Potenciar la agricultura es otra de las prioridades de la medidas anunciadas y que tiene como objetivo la sustitución de importaciones, el incremento de los niveles productivos y el rendimiento con el empleo de la ciencia y la técnica y métodos agroecológicos, a la vez de estimular que las empresas, cooperativistas y agricultores independientes que reciben MLC puedan adquirir los medios requeridos para sus producciones en esta propia moneda y así poder incrementar sus rendimientos y el logro de la soberanía alimentaria que requiere la nación. En el campo de la agricultura los retos son enormes con un cambio en la mentalidad productora, que si bien requiere de numerosos recursos que no tiene, también es preciso eliminar las prácticas importadoras de recursos que pueden ser sustituidos en el país con notables resultados. La aplicación de la ciencia y la técnica y el encadenamiento productivo para evitar pérdida en las cosechas se hace impostergable, constituyendo una nueva fuente de potenciales exportaciones y el ingreso de divisas en MLC.

Como parte de las medidas implementadas de beneficio popular, además del aseguramiento de la canasta básica controlada para toda la población, durante los meses de julio y agosto se entregarán dos libras adicionales mensuales de arroz per cápita así como dos libras de pollo a los adultos mayores de 64 años y se mantiene la venta liberada de productos alimenticios, de aseo y limpieza en las tiendas en CUC y CUP en todo el país.

Se trabaja por conjurar definitivamente la pandemia de la COVID-19 en el escenario más favorable para la evolución de la enfermedad, se impone trabajar con la población para que no se disminuya la percepción de riesgo y se extreman las medidas sanitarias para evitar rebrotes de consecuencias desfavorables y eventos locales limitados que afectan a la totalidad de un área comunitaria que puede acontecer en un barrio, un Consejo Popular, un poblado o el territorio de un municipio o de una provincia como La Habana, la que todavía se encuentra en la primera etapa recuperativa, limitando que el resto de las provincias del país, ya en la tercera fase, puedan desarrollar toda la potencialidad recuperativa. Del conjurar la pandemia depende incluso el desarrollo de los objetivos, principios y medidas de la Estrategia Económico Social para impulsar la economía en toda su condición multidimensional, por lo que el control de la enfermedad en el país adquiere una connotación especial por su efecto reproductivo negativo y de ahí el accionar de los principales dirigentes políticos y estatales a todos los niveles de dirección en apoyo a las autoridades sanitarias.

El 26 de julio no será celebrado con actos nacionales masivos como históricamente se han realizado, con grandes Galas Culturales y actos de masas con decenas de miles y hasta millones de participantes, en los cuales se hace un repaso de logros y dificultades de carácter político, económico y social, se valora la situación internacional según el contexto internacional y se puntualiza la proyección del futuro inmediato en el plano nacional e internacional. Este año la recordación de las efemérides tendrá otra connotación y no es menos importante, pues la fecha en sí es motivo para reflexiones en cada territorio del país en función de convertir el revés de una pandemia y del enfrentamiento con los Estados Unidos en una nueva victoria del pueblo de Cuba.

Hoy se pasa mucho trabajo en la nación antillana, hay grandes limitaciones y la escasez de recursos obliga a grandes colas en el mercado alternativo para la adquisición de productos alimenticios, de aseo y limpieza y otros que durante la etapa de contagio de la pandemia fueron excluidos del mercado como forma de desestimular la concurrencia de personas a los establecimientos comerciales, los que en su mayoría se mantuvieron cerrados. La reanimación paulatina de la red de comercio minorista, de la red gastronómica y de servicios, así como el accionar de los trabajadores cuentapropistas en sus más variados productos y servicios implica una interacción social que relaja el distanciamiento y aislamiento social que puede constituir intrínsecamente un desafío a la COVID-19.

En vísperas del 26 de julio en todos los hogares se puede ver la Televisión, se puede disfrutar en pleno verano de las instalaciones turísticas, tanto en los hoteles de las diferentes cadenas como en el campismo popular, se puede acceder a los centros de espectáculos públicos con las limitaciones que imponen las medidas de protección contra la pandemia. El transporte circula con las limitaciones requeridas para evitar contagios y las personas se pueden trasladar libremente por los diferentes territorios. Las grandes mayorías trabajan y tienen esperanzas en un futuro más promisorio y alentador; también hay escépticos, oportunistas, coleros, indisciplinados y violadores de la ley, acaparadores, contrabandistas, especuladores, timoratos, personas sin fe y todo tipo de crápula social y desclasados como en todas las sociedades. Algunas de estas personas constituyen el caldo de cultivo para las potenciales acciones contrarrevolucionarias y tienen como freno la firme postura de un pueblo que quiere salir airoso de una crisis y levantarse con sus propias fuerzas al mundo propio que siempre se ha construido en Cuba, como quería Martí, con todos y para el bien de todos.

Los problemas creados por el recrudecimiento del Bloqueo de los Estados Unidos y la persecución financiera y política, los intentos por impedir la llegada de combustible a la Isla y promover la paralización económica, aunque provocó enormes daños, no tuvo el efecto que pretendía de crear una situación insostenible en la nación y promover conductas de inseguridad ciudadana y de apoyo a eventuales acciones subversivas. Se logró el acomodo de cargas eléctricas y se evitaron los molestos apagones de electricidad y las consecuencias que ellas originan a la producción y a la vida doméstica; las acciones aisladas de delincuentes comunes estimulados y pagados desde el exterior para dañar bustos martianos solo motivó un repudio popular y el sentimiento de desdén y asco por esas prácticas deleznables, estimulando aún más el sentimiento patriótico y revolucionario. Los acaparadores, especuladores, contrabandistas, junto a otras conductas egoístas de una exigua minoría de la población, ha motivado la repulsa popular y el apoyo del pueblo al accionar de las autoridades de la Policía Nacional Revolucionaria y de las Fuerzas del Ministerio del Interior.

Hoy en 26 de julio la prepotencia yanqui contra Cuba se rompe los dientes al chocar con la muralla invencible del honor y las tradiciones de lucha de un pueblo que tiene en su historia un enorme legado de heroísmo. De Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez, Martí, Mella, Villena, Camilo, el Che Guevara y los mártires y héroes de un pueblo entregado a la causa de la libertad con sudor y sangre de esa estirpe de hombres, que tuvo en el inspirador del ataque al Cuartel Moncada: Fidel Castro Ruz, el crisol de la unidad invencible de todo un pueblo, se crece y agiganta la voluntad de los cubanos de resistir y vencer. Como dijo un día Fidel en referencia a la carga que pedía Rubén Martínez Villena para acabar la obra de las Revoluciones “Desde aquí te decimos Rubén, el 26 de julio fue la carga que tu pedías”.

Gracias Fidel, por enseñar a tu pueblo el camino de la lucha y la victoria.

Ultima modifica ilSabato, 25 Luglio 2020 14:24
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