Rivista aperiodica teorica del Socialismo
Organo politico di Convergenza Socialista

Jose Martí y el socialismo en Cuba In evidenza

por Luis Darío Martos González

José Martí, el Héroe Nacional Cubano, el Apóstol de la Independencia, El Maestro, como cada cual pretenda reconocerlo, y el Socialismo en Cuba, tienen una relación dialéctica de extraordinaria proyección axiológica, la que permitió forjar una identidad plena entre los pensadores más avanzados de todo el periodo revolucionario de la nación luego de su caída en combate, en Dos Rios, aquel día infausto de la historia de Cuba, el 19 de mayo de 1895, en los inicios mismos de la gesta independentista organizada por el y conocida como la Guerra Necesaria, la que se inicialaba para lograr la independencia de Cuba y promover la de Puerto Rico y evitar que se extendieran por Las Antillas los Estados Unidos y, cayeran, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.

Para Mella y Fidel, dos baluartes del Socialismo y del Comunismo en Cuba, Martí lo representó todo; Mella nos mostró a Martí cual era, su real dimensión como pensador y lo ubicó en el sitial que le correspondía en su carácter antimperialista y latinoamericanista; Fidel lo asumió como el autor intelectual del Moncada en el año del Centenario del nacimiento del prócer cubano, para que en ese aniversario no murieran sus ideas de libertad y justicia social.

Casi cinco años antes del nacimiento de Martí el 28 de enero de 1953, en La Habana, había visto la luz el folleto que dice Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo, aconteció en Londres el 21 de febrero de 1848; en esos momentos Karl Marx cumpliría 30 años, la misma edad que Martí tenía cuando Marx falleció en 1883. El primer tomo del Capital, se publica en 1867,  la obra de Marx y Engels que no ha dejado de tener para la interpretación del Capitalismo, del que luego de la muerte del filósofo comunista, intelectual, economista, sociólogo, periodista y militante comunista alemán se editarían el segundo y tercer tomo en 1885 y 1894; Martí no tuvo todo el acceso a la literatura socialista del momento aunque se pronunció sobre algunos de los acontecimientos de la época y conoció del quehacer de los que iluminaron la época. El Héroe nacional cubano, dedicado a la obra de unir en un solo haz de luchas a los pinos nuevos y a los viejos luchadores independentista, tenía que emplear tiempo para su vida privada y el sustento personal y familiar. José Martí dedicó casi 30 años de su vida a la independencia y a la justicia social.

Parafraseando a una cita del famoso discurso pronunciado el 10 de octubre de 1968 por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, en el acto conmemorativo del Centenario del inicio de las luchas insurreccionales, se puede afirmar que los cubanos de hoy, ayer hubiéramos sido como Martí y que Martí hoy sería como los cubanos de hoy, sería socialista. Martí buscaba para Cuba y los cubanos la conquista de toda la justicia donde la ley primera de la República fuera el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. Esa independencia y dignidad solo se puede conquistar con el Socialismo, pues solo este puede detener la apetencia imperialista por la conquista de la Mayor de las Antillas, por la que organizó la Guerra Necesaria como se le denomina también a la gesta independentista que el iniciara en 1895 y que pocas horas antes de su caída en combate en Dos Rios, en el Campamento Mambí de la sitiería, escribe a su amigo del alma, el mexicano Manuel Mercado  su carta testamento político en la que, entre otras cosas, afirma en un fragmento "...ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas..."

Ese pensamiento martiano, de profundo carácter antimperialista es el mismo que lo hubiera llevado a las ideas socialistas y al pensamiento marxista, mucho más si tenemos en cuenta que Carlos Baliño, precursor de las ideas marxistas y socialistas en Cuba, cuando conoció a Martí en Cayo Hueso en 1892, suscribe las Bases y el Acta de Constitución del Partido Revolucionario Cubano, fundado por José Martí, y luego, años más tarde, en 1925, junto con Julio Antonio Mella funda el Primer Partido Comunista de Cuba, acto que une a dos generaciones de combatientes antimperialistas: la generación martiana por la independencia de Cuba en 1895 y la generación de jóvenes rebeldes que iniciará la Revolución del 30 y que tuvo como máximo exponente a Julio Antonio Mella, el mismo hombre que creó la Universidad Popular José Martí y que ubicó al Héroe Nacional cubano en el sitial que ocupa hoy para los cubanos. ¿Por qué dudar de las ideas socialistas de José Martí, de su acercamiento al Marxismo, si este tuvo junto a él a un precursor de esas ideas en Cuba? La cercanía en el tiempo de ambos pensadores, su accionar antimperialista y los deseos de construir una Cuba independiente, junto a otros artículos de Martí, nos permiten pensar en un Martí socialista si la vida le hubiera permitido suceder a la cristalización de sus sueños y obra inconclusa.

Al Martí que nos han mostrado como un político republicano-democrático y como un literato del modernismo latinoamericano, hay que mirarlo en la profundidad de su obra y su epístola política y humanista con el acercamiento a las más avanzadas ideas de libertad y justicia social para todos, hay que analizarlo en su carácter de organizador unitario de esfuerzos, voluntades e intereses independentistas, estimulando la unidad entre las diferentes tendencias, corrientes y posiciones independentistas, entre los viejos caudillos y los pinos nuevos. Nuestra América, Vindicación de Cuba, Mi raza, Tres Héroes, Maestros Ambulantes, Escuelas de Oficios, Aprender en las Haciendas, Educación Popular, Educación Científica, La futura esclavitud, la Conferencia Monetaria de las Repúblicas de América, La verdad sobre los Estados Unidos, entre otros muchos artículos de José Martí, nos muestran a un político y visionario estadista previsor del futuro dominante de los Estados Unidos para el cual hay que poner freno y remedio oportuno para neutralizar la voraz apetencia de conquistar territorios y recursos naturales. El prócer cubano preconizó, vislumbró los peligros representados en Estados Unidos respecto a la América Latina, supo aquilatar con maestría singular los peligros de la unión económica con los Estados Unidos y que todavía vemos en la actualidad con los Tratados de Libre Comercio o con los nombres y denominaciones modernas, las que solo sirven para someter al débil en relación con el poderoso, donde al débil le chupan la savia como el parásito a la planta. Martí, en su época, a más de 125 años de su estancia por los Estados Unidos, pudo identificar los peligros de la nación del Norte sobre los pueblos del Sur. De  la conducta supremacista, racista, conquistadora  y desde la distancia en el tiempo, Martí nos reveló con exacta precisión simétrica lo que es hoy en día el poderoso vecino que solo mira a sus similares al sur del Rio Bravo a través de la Doctrina Monroe, la que desprecia y aborrece a los negros, indios y latinos, sin importar que su lengua sea inglesa, española, portuguesa, francesa, de pueblo originario ni las creencias religiosas, las que ven como asimétricas con su modo de vida americano, exclusivo de los ricos  y poderosos detentadores del verdadero poder en la patria de Lincoln a la que tanto se ama como tanto se teme a la patria  de Cutting, como señalara magistralmente Martí en su momento, cuando el 21 de marzo de 1889 escribiera Vindicación de Cuba, carta escrita al Señor Director del rotativo The Evening Post en relación a las críticas a los cubanos que se publicaron en The Manufacturer de Filadelfia; Martí rechazó en su carta el sentimiento de desprecio por los cubanos, la desvalorización de la integridad y dignidad de los mismos y la intención de anexión de la isla a los Estados Unidos para la reformación de sus naturales.

José Martí no pudo completar su obra, la que quedó inconclusa por la pronta caída en combate; a su muerte, y la de otros importantes caudillos de las tres guerras, la sucesión de acontecimientos concluyó con la intervención yanqui en la guerra por la independencia de Cuba y la ocupación de la isla por las tropas invasoras. Hubo seguidores consecuentes de las ideas martianas como serviles que prefirieron que Cuba quedara a la sombra de la tutela imperial. Nuevos relevos de martianos recuperaron la plenitud de su pensamiento, todos fueron socialistas, comunistas, personas identificadas con los intereses nacionales, entre ellos figuraron Carlos Baliño y Julio Antonio Mella, fundadores del Primer Partido Comunista, le siguieron otros como Villena, Marinello, Roa y otros que luego  tuvieron un protagonismo especial luego del triunfo revolucionario del Primero de Enero de 1959. Cuando Fidel declaró en el juicio por los sucesos del asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, señalando a Martí como el autor intelectual, pone de manifiesto la vigencia del pensamiento del prócer al denunciar las penurias del pueblo y la situación de desgobierno que reinaba en Cuba y mantenía el estado pobreza, insalubridad, analfabetismo y la situación de las lacras sociales que mantenían el poder para enriquecerse a costa del hambre y las necesidades del pueblo. Las ideas y el pensamiento martiano ha constituido la brújula del ideario de los luchadores cubanos, y todos han sido hombres de proyección socialista.

Hay coincidencias interesantes entre el marxismo, Martí, Mella y Fidel y las ideas socialistas. El Manifiesto Comunista sale a la luz a los 30 años de edad de Marx, cuando este fallece Martí tiene 30 años y a 3º años de la muerte de Martí, se funda el Primer Partido Comunista en Cuba con la inspiración y presencia de Carlos Baliño y Julio Antonio Mella y a 30 años de la constitución del primer Partido Comunista salen de presión los asaltantes del Cuartel Moncada. Son hechos que todos engarzan las ideas socialistas y que une en un haz de virtuosismo a personalidades y generaciones vinculadas a un ideal. Karl Marx, José Martí, Carlos Baliño, Julio Antonio Mella, Fidel Castro Ruz, todos sentían en sus entrañas el sentimiento de respeto para el ser humano y creían en la posibilidad de mejoramiento de las condiciones de vida de los seres humanos y de los trabajadores, creían en la posibilidad de la justicia social. Martí murió joven, a los 42 años, dejando una obra humanística de extraordinario valor, por esa razón el mundo le rinde culto a su personalidad, a su ideario y a la vigencia de su pensamiento por el equilibrio del mundo y en aras de cultivar la utilidad de la virtud para el mejoramiento humano.

A dos meses de la muerte de Karl Marx, José Martí escribe los días 13 y 16 de mayo, para La Nación, de Buenos Aires, Argentina, el artículo Honores a Karl Marx, que ha muerto. Es un bello escrito donde el Maestro resalta los valores del filósofo fallecido…”Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece respeto. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se hallar salida a la indignación, de modo que la bestia cese, sin que se desborde, y espante. Ved esta sala: la preside, rodeado de hojas verdes, el retrato de aquel reformador ardiente, reunidor de hombres de diversos pueblos, y organizador incansable y pujante. La Internacional fue su obra: vienen a honrarlo hombres de todas las naciones. La multitud, que es de bravos braceros, cuya vista enternece y conforta, enseña más músculos que alhajas, y más caras honradas que paños sedosos. El trabajo embellece. Remoza ver a un labriego, a un herrador, o a un marinero. De manejar las fuerzas de la naturaleza, les viene ser hermosos como ellas". Martí expone su admiración y respeto por el hombre que se puso al lado de los humildes, muestra en sus palabras el aborrecimiento a la explotación de los trabajadores y enaltece las virtudes y valores de estos. Muestra afinidad con el marxismo y la clase obrera y la bestialidad con la que son tratados por los detentadores del capital. Por sus palabras es un admirador del marxismo.

…”Karl Marx estudio los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, y despertó a los dormidos, y les enseñó el modo de echar a tierra los puntales rotos. Pero anduvo de prisa, y un tanto a la sombra, sin ver que no nacen viables, ni de seno de pueblo en la historia, ni de seno de mujer en el hogar, los hijos que no han tenido gestión natural y laboriosa. Aquí están buenos amigos de Karl Marx, que no fue solo movedor titánico de las cóleras de los trabajadores europeos, sino veedor profundo en la razón de las miserias humanas, y en los destinos de los hombres, y hombre comido del ansia de hacer bien. El veía en todo lo que en sí propio llevaba: rebeldía, camino a lo alto, lucha”.

José Martí, el Héroe Nacional de Cuba deja plasmado en su artículo, que puede leerse en las páginas 388 y 389 del tomo 9 de sus Obras Completas, su respeto y admiración por el líder de la I Internacional, el hombre que descubrió las leyes del Capital y forjó una nueva mirada del Capitalismo desde sus extrañas.

Por su vida y obra, por su afinidad con las ideas marxistas, para mi Martí es un Socialista y la Revolución Cubana es Marxista, Martiana y Fidelista.

Ultima modifica ilSabato, 25 Luglio 2020 14:31
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