Rivista aperiodica teorica del Socialismo
Organo politico di Convergenza Socialista

Cuba en pie de lucha con su revolución

di Luis Darío Martos González

Sí, el cuarto aniversario de la desaparición física de Fidel, el legendario Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, y su retorno a Santiago de Cuba, para la deposición de sus cenizas en el monolito en su nombre en el cementerio Santa Efigenia, de esa Ciudad Héroe, constituye la más ejemplar de las siembras de ideas, las que desde el primer día comenzaron a germinar con más fuerzas aún de las que en vida fue capaz de generar en defensa de los cubanos y de los pobres y oprimidos del mundo.

El 2021 se inició con la celebración del triunfo revolucionario, con la convocatoria al 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, con la implantación de la Tarea Ordenamiento y con la Unificación Monetaria y Cambiaria junto con el nuevo rebrote de la pandemia de la COVID-19 y la agresividad de las acciones contrarrevolucionarias promovidas, organizadas, financiadas y puestas en ejecución desde los Estados Unidos.

Hace cuatro años dejó de existir físicamente Fidel Castro Ruz, el hombre que desde niño demostró tener madera y llevar en sí mismo al escultor que le moldearía para impactar con fuerza inaudita en los acontecimientos de Cuba y convertirse en uno de los hombres más perseguidos y hostigado por el imperialismo norteamericano; cuando aún en la Sierra, previsoramente y ante los criminales bombardeos de la aviación Batistiana, apoyada por el gobierno imperialista de los Estados Unidos, señaló premonitoriamente que                                            con el triunfo de la Revolución no terminaría su lucha, pues le tocaría enfrentar la ambición del poderoso vecino del Norte, el líder cubano indicaba el camino angosto para sus relaciones con el imperialismo yanqui

Fidel desde estudiante demostró su capacidad de dirección, como educando de derecho de la Universidad de La Habana dejó profunda huella y ya como abogado se puso al lado de los pobres, de las causas justas y se inició en el combate contra el desgobierno imperante en la isla. Existen tantos bellos episodios de su vida y de su accionar en la Ortodoxia – la que buscaba un cambio en la vida política del país-, y hasta su combate contra el  zarpazo del 10 de marzo, el cuartelazo que dio inicio a la dictadura de Fulgencio Batista y que provocara el asalto de los jóvenes de la Generación del Centenario a la segunda fortaleza militar de Cuba, el Cuartel Moncada, el que se convirtió en el referente para constituir el Movimiento 26 de Julio, homenaje combativo a los caídos durante ese día de 1953, cuando no se pudieron lograr los objetivos que se perseguían con la toma del Cuartel, siendo masacrados en el acto y en días posteriores una numerosa parte de los asaltantes. Luego del encarcelamiento del líder revolucionario, durante el juicio contra los rebeldes que quedaron con vida, Fidel supo convertir su alegato La Historia Me absolverá, en una condena al régimen tiránico de Batista y denunciar el estado de cosas existentes en el país, así como platear los seis puntos básicos que se perseguían con la toma del poder. Después de la condena y la prisión fecunda, sobrevino el indulto a los asaltantes por la presión popular y el interés del dictador por un cambio de imagen de su gobierno; llegó el exilio a México, la expedición del Granma, la lucha en la Sierra Maestra y el llano y la victoria del Primero de Enero de 1959, junto a la travesía de Fidel desde Santiago a La Habana. Así se inauguró el triunfo de la Revolución, la que luego de 62 años se mantiene victoriosa y el Granma surca los mares del mundo con el mensaje de redención del ser humano y liberación de los pueblos.

La vida de Fidel está indisolublemente ligada a la vida del pueblo de Cuba, en lucha permanente por su independencia, soberanía nacional y autodeterminación en el concierto de las naciones que siempre los Estados Unidos consideraban como su traspatio y área de acción según la Doctrina Monroe.

Aun en la Sierra Maestra, ya los Estados Unidos habían urdido planes para impedir el triunfo revolucionario y desaparecer a su líder, así surgieron desde temprana época los planes para asesinar al Comandante guerrillero, el que siempre fue visto con temor por los gobernantes de la rica nación; desde entonces se organizaron algo más de 600 atentados contra Fidel Castro, todos financiados por la Central de Inteligencia Americana (CIA), agencias federales norteamericanas y la Mafia miamense anticubana, de la cual sus personeros huyeron de Cuba tras el triunfo revolucionario para asentarse en el país que siempre aspiró a posesionarse de Cuba totalmente.

Con la aurora victoriosa del 59 se inició un proceso de golpe contra golpe en las relaciones entre la isla antillana y su vecino del Norte; a cada medida reivindicativa de los cubanos procedía una acción de riposta en su contra. Desde la visita de Fidel a Estados Unidos en el propio 1959, su Presidente no recibió al líder cubano y solo el Vicepresidente, Richard Nixon, lo atendió oficialmente, percatándose de las proyecciones del joven revolucionario y desde entonces los yanquis redoblaron sus acciones anticastristas, como llaman al acoso contra la Revolución triunfante y vigente en la nación por el apoyo mayoritario de su pueblo.

Los juicios iniciales contra torturadores, esbirros batistianos, criminales de guerra, entre otros personeros de la derrotada tiranía y oligarcas que permitieron llenar de sangre los campos y ciudades cubanas, las leyes de Reforma Agraria, las nacionalizaciones y las leyes de Reforma Urbana y otras de apoyo popular; la postura independiente en las relaciones internacionales y el acercamiento con la Unión Soviética y China, encolerizaron a los gobernantes norteamericanos; la supresión de la cuota azucarera cubana en el mercado de Estados Unidos y la negativa a la refinación del crudo soviético tuvo digna respuesta de los cubanos; surgió el criminal bloqueo económico, comercial y financiero, el cerco diplomático y la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA). Cuba solidaria apoyó a los movimientos de liberación nacional, afianzó las relaciones con la Unión Soviética y el campo socialista y la Primera y Segunda Declaración de La Habana constituyeron plataformas programáticas de la Revolución ante el acoso imperialista. La Constitución del Partido Comunista de Cuba en 1965, la carta de despedida del Che, precedida del accionar de cubanos en el Congo y en otras naciones de África y América Latina como gesto de solidaridad antimperialista estimuló el mensaje propagandístico de los imperialistas sobre la exportación de la Revolución Cubana.

Con el apoyo de la Unión Soviética y el campo socialista, la nación antillana, luego de atravesar los días aciagos de la Crisis de Octubre, la que puso al mundo al pie del holocausto nuclear, pudo desarrollar su industria, el desarrollo agropecuario del país, ejecutó un ambicioso plan de construcción de redes técnicas de viales, electricidad, comunicaciones, ferroviaria, de transporte automotor, amplió sus comunicaciones aéreas internacionales y marítimas con una confortable flota mercante y de pesca; amplio las capacidades de generación   electro energética, de transmisión y distribución eléctrica, al tanto de asegurar, luego de la alfabetización una red de escuelas primarias, secundarias, tecnológicas, de enseñanza especial y de estudios superiores universitarios, asegurando el desarrollo del arte, la cultura y la literatura con instituciones especiales, así como en el ámbito deportivo. Cuba con la Revolución se desarrolló totalmente para beneficio de su pueblo, logró un alto nivel de desarrollo humano donde el ser es lo primero, todo a pesar de la hostilidad siempre creciente de los Estados Unidos.

Así Cuba arribó en 1975 al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba y al proceso de institucionalización de la Revolución luego de tres lustros de provisionalidad que transitó por el desmontaje del sistema capitalista y el inicio del proceso de construcción del Socialismo en Cuba. El Primer Congreso del Partido dio cause a la Primera Constitución Socialista del Hemisferio Occidental, a la División Política Administrativa del país y a la instauración de los Órganos del Poder Popular con la elección de Delegados a las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular y Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, entre otros importantes temas de la vida política, económica y social de la nación. Fue el marco para informar sobre la misión internacionalista de Cuba en Angola y en cuyo marco se desarrollaron importantes acciones combativas de los cubanos destacados en la nación austral africana con el objetivo de salvaguardar la independencia e integridad territorial de esa nación, agredida por Zaire y Sudáfrica, los que apoyaban junto a los Estados Unidos y la culta Europa a las fuerzas de los movimientos guerrilleros de Jonas Zabimbi y Holden Roberto, los que trataron de evitar el ascenso del Movimiento Para la Liberación de Angola (MPLA) y su brazo armado las Fuerzas Armadas Para la Liberación de Angola (FAPLA). El Primer Congreso representó un cambio en los años posteriores, fue un despertar a la vez que motivó una desaceleración del ritmo de crecimiento económico al asumir el Sistema de Dirección y Planificación Económica, convertido en una camisa de fuerza que constriñó el desarrollo de las fuerzas productivas; pero, inició un proceso de profundas transformaciones en lo político, económico y social, institucionalizó la nación, creó las nuevas provincias y los municipios del país y el despegue de la nación en todos los campos de la vida. En el ámbito de las relaciones internacionales Cuba lograba resultados positivos en el seno de los No Alineados, acrecentaba sus relaciones con los países socialistas, en las Naciones Unidas y aumentaban las relaciones con el entorno geográfico latinoamericano y caribeño, presionado fuertemente por los Estados Unidos con la expulsión de Cuba de la desprestigiada Organización de Estados Americanos y la ruptura de relaciones diplomáticas de las naciones del continente con Cuba desde inicios de la década del 1960, con la sola digna excepción de México que mantuvo los nexos diplomáticos.

Del tránsito del Primer Congreso del Partido al 2do. celebrado en 1980, marcado por el momento de asunción a la presidencia de los Estados Unidos del republicano y reaccionario Ronald Reagan y su Programa de Santa Fe y su política agresiva contra la nación caribeña, hubo avances significativos en el orden político, económico y social. En 1980 se celebró el Segundo Congreso, mientras que el Tercero se desarrolló en 1986, último antes del derrumbe del Socialismo en la Unión Soviética y en los países del Este Europeo. Después el IV Congreso se realizó en Santiago de Cuba, desde donde antes se había convocado el 15 marzo, aniversario de la Protesta de Baraguá, histórico hecho que marca el sentimiento de rebeldía, intransigencia y resistencia revolucionaria por la libertad y la independencia; este Congreso signado por el Periodo Especial en octubre de 1991, mientras que el Quinto Congreso se escenificó también en octubre de 1997. En los meses de abril del 2011 y 2016 se celebraron el Sexto y Séptimo Congresos del Partido Comunista de Cuba. Todos, desde el Primer Congreso han sido Congresos de combate. En abril del presente año se desarrollará el Octavo Congreso del Partido. Sobre los Congresos abordaremos en próximas publicaciones el marco histórico de cada uno de ellos y los temas fundamentales tratados.

La historia de los Congresos del Partido Comunista de Cuba marca cada uno de ellos momentos del recrudecimiento de la beligerancia de los Estados Unidos y la mafia miamense anticubana con la Revolución que se inició en 1959. Han tratado y tratan de hacer colapsarla con carencias, necesidades, penurias y toda clase de acciones subversivas para disminuir el apoyo de los cubanos a sus sueños de libertad e independencia conquistados  desde la aurora victoriosa que protagonizaron los barbudos el Primero de Enero de 1959. Hoy el escenario es de confrontación; por un lado los servicios secretos de los Estados Unidos con sus catálogos de subversión, junto al relicario de la mafia miamense y sus nuevos pupilos con funciones  legislativas en ese país, quienes utilizan a delincuentes comunes radicados en Cuba para acciones violentas y a los integrantes de grupúsculos contrarrevolucionarios erigidos como luchadores por la libertad desde posiciones disidentes en el sector de la cultura, el periodismo independiente y otras esferas de las nuevas Técnicas de la Información y las Comunicaciones, así como en jóvenes que tratan de hacer supuestas fortunas a las que nunca tienen acceso. Son los mismos viejos trucos imperialistas con ropaje novedoso según ellos. El cuento de Caperucita Roja ya lo conocen bien los cubanos. La contrarrevolución viene por lana y sale trasquilada porque Aquí, en Cuba, no se rinde nadie.

 

Ultima modifica ilDomenica, 21 Marzo 2021 08:01
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