Rivista aperiodica teorica del Socialismo
Organo politico di Convergenza Socialista

El criminal bloqueo contra Venezuela en medio de la pandemia

por Cris González

El contexto general nuestroamericano:

La pandemia del covid-19 ha puesto en evidencia la inmensa desigualdad que reina en el planeta, y es tristemente evidente que a un año y algunos meses de aquella inesperada aparición del coronavirus, los ricos han sido aritmeticamente mas ricos y poderosos y los pobres diametralmente mas pobres y débiles que antes [1]. Los analisis son complejos y a veces no sabemos por donde empezar a tratar el tema del bloqueo en pandemia sobre todo en tiempos en los cuales se ha vulnerado el derecho internacional de una manera flagrante y los derechos humanos pareciera existir solo para grupos de privilegiados.

Época de gestión para los gobiernos y estados que han debido lidiar con el devenir de un fenómeno sanitario que arrastra consigo la cruda realidad económica, política y social de este tiempo. Para algunos países, que en principio relativizaron la alarma emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el resultado en poco menos de tres meses reflejó la tragedia del modelo politico-economico predominante y su desprecio por la vida humana (casos Ecuador y Bolivia en 2020, EEUU, Perú, Colombia y Brasil). No solo en la cifra de letalidad que conlleva la pandemia en si, sino en la gestión de las politicas publicas que alienten a una sociedad desempleada y con escasas posibilidades de mantener un confinacmiento estricto en condiciones criticas de habitabilidad y sostenimiento basico [2]. El desempleo en la region latinoamericana y caribeña se incrementó considerablemente, nuevas oleadas migratorias se movieron de un lado a otro, cierre de pequeños y medianos emprendimientos, aumento del hambre y la situacion de calle de una parte de la poblacion. Todo sin mencionar las graves carencias en el ambito sanitario que afrontaron los estados y gobiernos con grandes masas de desamparados a la espera de las pruebas vacunales o de los experimentos sociales que aseguraran el fin de la pandemia y la salvacion de la humanidad.

Bloqueo y Pandemia, formula fatal:

Si el panorama es difícil para los países no bloqueados, hagamos el ejercicio de imaginar lo que significa para Venezuela una de las 30 naciones, sentenciadas con medidas coercitivas unilaterales criminales contra su poblacion.

Todo es válido ante los ojos de los gobiernos que secundan al hegemón, contra la Venezuela bloqueada, asediada, amenazada de guerra y víctima de sanciones brutales, de robo de sus activos y prohibición de ingresar al sistema financiero o las rutas comerciales convencionales.  Se ha generado una narrativa mediática alrededor de esta situación de bloqueo que pasa a “normalizarse” justificada ante la supuesta dictadura de Nicolás Maduro, por lo tanto está bien que se mate de hambre al pueblo se acepte la figura de un fantoche (Juan Guaidó y su fracasado gobierno paralelo) elegido a dedo por los Estados Unidos, que además secundó el robo los activos venezolanos por parte de los países más poderosos y lo excluyan del sistema de vacunación, de esta manera las presiones sobre el pueblo, hipotéticamente, llevaría al derrocamiento de la revolución y la instalación de un nuevo tipo de colonia en el país. Es decir, se utilizan medidas económicas, presión política, diplomática y comunicacional sostenida internacionalmente con el interés claro de torcer el brazo al gobierno y a la decisión popular, de un país que con el chavismo “está resuelto a ser libre” como dijo el desaparecido líder  Hugo Chávez, en uno de sus discursos.

Bloqueo en tiempos de pandemia

La gestión  de la pandemia en Venezuela ha sido coordinada desde el gobierno nacional, a través de la Comisión Presidencial de prevención y lucha contra el Covid-19, liderada por la Vicepresidenta Ejecutiva Delcy Rodríguez, dicha comisión  ha permitido el control de la expansión del virus. Para lo cual la responsabilidad de un pueblo educado en el rigor de un bloqueo brutal; consciente de la situación crítica a la cual está siendo sometida, actuó con disciplina revolucionaria y mantiene las cuarentenas y las medidas sanitarias que propone y coordina la revolución bolivariana. Para el 11 de junio Venezuela presenta una totalidad de casos de 247.847 contagiados y Fallecidos 2.781 durante todo el desarrollo de la pandemia, cifras que asombran ante los millones de casos y los cientos de muertes que presentan sus países vecinos. Con un gran manejo diplomático pudo acceder al sistema de vacunas Covax y al suministro de vacunas por parte de China y Rusia, con un método de aplicación de las mismas que abarca todo el territorio nacional, el cual  inició en principio  por los sectores más expuestos o vulnerables y ya está en una segunda etapa en el proceso de inmunización. El número de personas vacunadas al menos con una primera dosis para el 10/06/21 es de 3.127.954. Sin embargo, el pasado 10 de junio, la vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció el bloqueo de 10 millones de dólares por parte del banco UBS, (Investment Bank) destinados a pagar la última cuota del sistema Covax para la adquisición de las vacunas contra el Covid 19 [3].

La guerra multidimensional contra Venezuela, incluye entre otras una guerra financiera, económica y comercial con el robo y bloqueo de los activos, así como el bloqueo de las rutas comerciales y la exclusión total del sistema/dictadura financiera que con sus llamadas “listas negras” excluye y prohibe toda transaccion desde y con el pais, violando la soberania e independencia de empresas o paises que deseen iniciar alguna forma de negocio con Venezuela. Es asi como producto de la pandemia y las sanciones o medicas cohercitivas unilaterales, durante el año 2020 primero de la pandemia, el estado deja de percibir más de 100 mil millones de dólares, (incluyendo los últimos 5 años por las sanciones y bloqueo a su industria petrolera). Antes de la aplicación de las mal llamadas “sanciones”, ingresaban a las arcas del estado 65 mil millones de dólares anuales a diferencia de los 740 millones de dólares percibidos en 2020.

Toda esta situación perjudica gravemente el desarrollo de la vida en el país. Golpea con desmesurada fuerza sobre la economía real, en el empleo, en el abastecimiento, los servicios públicos, la lucha contra la pandemia, etc., pero además impacta fuertemente en los hogares, por lo tanto no es cierto que los paises poderosos que bloquean a Venezuela lo hagan por su pueblo, no es real.

Los bienes fundamentales escasean o se encarecen, se dispara los números en la pérdida de empleos y por ende se hace cada día más difícil el acceso a productos de primera necesidad, la lucha del gobierno revolucionario es incesante por dar solución a los problemas de la población con la continuidad de los planes sociales que ejecuta, llevar la vacunación, buscar vías de acceso a los medicamentos contra el virus así como contra otras enfermedades crónicas y configurar un balance con respecto de la pandemia y su lucha contra esta.

Cuando el mundo parecía haberse paralizado, en mayo del 2020 el ensañamiento contra Venezuela prosiguió con toda “normalidad” (ese eufemismo con el que se tratan todas las grandes fatalidades de la tierra, por parte de Estados Unidos), a pesar de los llamados de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a parar, o al menos, poner una pausa a los conflictos armados. Por el contrario, las agresiones y medidas cohercitivas unilaterales se incrementaron.

Mientras el gobierno bolivariano trataba de salvar vidas humanas, el país más poderoso del mundo lanzaba por enésima vez amenazas de invasión. Comportamiento antiético e inmoral que, en la delicada coyuntura sanitaria, sólo develaba al monstruo imperialista, su discurso impostor, detrás de la consigna de “ayuda humanitaria y libertad”, para “rescatar” a Venezuela del comunismo. De este actuar perverso daba cuenta la última confesión pública de Donald Trump, de que Irak no tenía armas de destrucción masiva: “¿No dijo [Colin Powell que Irak tenía ‘armas de destrucción masiva’?] No las tenía, ¡pero fuimos a la guerra!”. Medio planeta lo sabía o sospechaba, mientras que la otra mitad fue indiferente tanto a la amenaza, como a los resultados, una vez iniciada la invasión a la nación árabe.

Ensañamiento contra Venezuela

En Venezuela no hay una dictadura, hay una revolución. Somos victimas de un bloqueo criminal. No nos perdamos. No dudemos que esta ha sido la logica macabra para derrocar las revoluciones en toda la America.

La crueldad de los ataques norteamericanos contra Venezuela es comparable a la aplicación de un “garrote vil” sobre la humanidad, una máquina de tortura utilizada en España hasta 1974, cuyo objetivo era matar con dolor y lentamente al adversario a través de un collar metálico que provocaba la asfixia, luego la fractura y finalmente la muerte. Este tipo de atrocidades pareciera inspirar a Washington en sus muchas veces repetida y aplicada política de “asfixiar” la economía hasta provocar los aullidos del pueblo.

En la madrugada del tercer día de mayo de 2020, hace un año, y en plena pandemia, Venezuela se despertó sobresaltada, al enterarse de la incursión y pronta captura de un grupo de mercenarios en sus Costas, miembros de la llamada Operación Gedeón[4],  cuyo objetivo explícito era el asesinato selectivo de los liderazgos de la revolución incluyendo el presidente Maduro, la sustitución del ejército y gobierno y la implantación de una neocolonia controlada por los EE.UU y desde Washington, ( mayor información en el libro “La joya de la Corona” , autoras varias, descargable en  https://correodelalba.org/libros/).

Pero, ¿a qué se debe el ensañamiento estadounidense y de los países imperialista contra la Revolución Bolivariana?

  1. El factor geográfico: La condición geopolítica de Venezuela es clave para el asedio estadounidense, primero, por su proximidad geoestratégica con Estados Unidos, y segundo, porque es el país suramericano con la mayor extensión del Caribe. En esta llamada Cuenca Caribe históricamente confluyeron todos los países colonialistas para la conquista, invasión y saqueo de los territorios originarios latinoamericanos y caribeños, y a su vez ha sido el ámbito geográfico predilecto y de control absoluto norteamericano, tal como quedó establecido en 1823 por la Doctrina Monroe: “América para los americanos”; entiéndase aquí que ellos serían los únicos “americanos” y por tanto legítimos ocupantes de la totalidad del continente, donde no se contemplaría la existencia de latinoamericanos y caribeños.
  2. El factor económico: Venezuela posee las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo. En octubre de 2018, el exembajador de Estados Unidos en Venezuela, William Brownfield, en una entrevista afirmó: “Si vamos a sancionar a PDVSA (Petróleos de Venezuela S.A.), tendrá un impacto al pueblo entero, al ciudadano común y corriente (…) en este momento la mejor solución sería acelerar el colapso, aunque produzca un periodo de sufrimiento mayor por un periodo de meses o quizás años”. Sus palabras reflejan claramente la inmoralidad imperialista. Asimismo, la nación caribeña posee importantes concentraciones de minerales estratégicos, agua dulce y biodiversidad, junto a grandes extensiones de terrenos cultivables.

En 2019 Estados Unidos contaba con una producción petrolera en torno a los 12.5 millones de barriles diarios (mbd), provenientes de algunos taladros y un creciente número de pozos perforados pero no completados, cifras insuficientes para abastecer los requerimientos de su mercado interno, cuyo consumo tan solo para en 2018 alcanzó los 22.4 mbd. Esto evidencia que Estados Unidos, es incapaz de sostener un crecimiento en producción de petróleo que le permita acceder a la autosuficiencia, razón para que Venezuela se convierta en un objetivo de guerra. La industria petrolera venezolana entre los años 1999-2019 produjo en dividendos para la nación 1.5 trillones de dólares. En la actualidad PDVSA, atraviesa por graves problemas, aunque continúa siendo una empresa importante y apetecible para los intereses imperialistas. Venezuela posee reservas probadas de más de 300 mil mdb y más de 200 millones de pies cúbicos de gas en subsuelo. Cuenta además con una infraestructura de producción, refinación y comercio que es referencia internacional. Por otra parte, posee yacimientos vírgenes de oro, cobre, coltán, torio, bauxita, mineral de hierro, diamantes, cobre, níquel, caolín, sílice, rocas fosfóricas, basalto, feldespato, granito y mármol. Sin mencionar las reservas de agua, biodiversidad y energías limpias.

En efecto, ¿por qué el interés norteamericano por los recursos estratégicos es mayor en Venezuela que en otros países? Una explicación podría hallarse en que tradicionalmente era el Estado venezolano el que proporcionaba pleitesías a empresas extranjeras para que explotaran el mineral y obtuvieran ganancias a su antojo. Política que generó un capitalismo rentista que se ha intentado cambiar con la Revolución bolivariana, centrada en la superación de este modelo para la autogestión del recurso energético. Sin mencionar el empeño de la Revolución de salir de la dependencia del dólar a partir de la edificación de una nueva arquitectura financiera, que ofreciera soberanía a una potencialmente poderosa región mancomunada.

  1. El factor ideológico: tiene su antecedente en el Libertador Simón Bolívar, a la cabeza de una doctrina liberadora y anticolonialista, que chocó de frente contra la política norteamericana (bolivarianismo versus monroísmo), que vio en el proceso de independencia una amenaza para sus proyectos expansionistas. La determinación bolivariana a ser libres e independientes es un principio ideológico que da sentido a la propuesta planteada por Hugo Chávez del “Socialismo del siglo XXI”. Se trata de la misma amenaza seria, para el imperio, que significaron las ideas anticoloniales bolivarianas y, peor aún, el freno a la posibilidad de su expansión neocolonial en el subcontinente, como sucedió hace 200 años.

A lo anterior podríamos apuntar la existencia de razones morales y sicológicas para que Estados Unidos se ensañe contra Venezuela, ya que, como dice Ana Esther Ceceña, se trata de aplastar “la indisciplina mostrada por Venezuela al levantarse contra el neoliberalismo. Que empezó a ser propositiva, construyendo alternativas e integrando a otros países en su propuesta”.

  1. Neocolonización mediante una Guerra de Quinta Generación. La agresión contra Venezuela liderada por EE.UU se traduce en guerra económica, financiera, política y social, con el agravante de un total dominio sobre el poder comunicacional. La llamada ciberguerra, con todo tipo de ataques en la arena virtual, incluyendo los electro ciber ataques, como el que vivió Venezuela a mediados de 2019 –cuando destruyeron el sistema eléctrico central–, lo que en operación en cadena devino en crisis de los servicios básicos. La Casa Blanca, en su “Marco para la transición”, presentado a finales de marzo de 2020, plantea sin ningún escrúpulo la recolonización del país. Derogar sus leyes y decidir quiénes gobiernan, quiénes deben liderar el poder legislativo, e incluso, quienes ocuparían cargos en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

En esta etapa, Estados Unidos ha contado con la venia de países europeos y latinoamericanos que han dictado leyes arbitrarias, que aprovechan la situación para saquear los recursos económicos de la nación venezolana. Tal es el caso del robo del oro en Inglaterra, así como de la descarada apropiación de Citgo en Estados Unidos y Monómeros en Colombia, ambas empresas filiales de PDVSA, parte de su capacidad instalada y en perfecto estado de funcionamiento, con comprobada producción de riqueza. Un abierto asalto al país más golpeado y la democracia más amenazada de todo el sur global.

Ante los reiterados fracasos para derrocar a la Revolución, en el 2020 Trump se juega las cartas: 1. La del Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, quien presentó cargos criminales por narcotráfico contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello; y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, entre otros. 2. Con este decreto, el llamado “Cartel de la DEA” ofrece 15 millones de dólares de recompensa por la captura de Maduro, acusándolo de narcoterrorista y pone precio sobre parte del equipo de Gobierno. 3. La ejecución de la Operación Gedeón, cuyo plan contemplaba el magnicidio, que llevaría a cabo un grupo de terroristas contratado por el autoproclamado Juan Guaidó y el mercenario Jordan Goudreau, de la empresa estadounidense Silvercorp. En el contrato entre las partes quedó establecida la venta del Estado por más de 200 millones de dólares y plenas garantías para delinquir en el país por casi dos años, prorrogable. Asumirían el rol de “Ejército sustituto” de las FANB, (Fuerza Armada Nacional Bolivariana) hasta lograr la “estabilidad”. Disolución de Estado-Nación e instalación de un sistema neocolonial que controlaría todos los poderes y derechos del pueblo. Se cumpliría con la sentencia de la derecha norteamericana de exterminio físico y moral del chavismo. Las FANB, la Milicia Bolivariana, y la organización popular comunal, frustraron la estratagema. Las evidencias presentadas en las declaraciones de los detenidos en la fallida incursión y la información de la inteligencia venezolana, dejaron clara la participación de Colombia y Estados Unidos en la agresiva arremetida contra Venezuela. Colombia como cabeza de playa, la mano que ayuda a apretar el garrote vil.

Los medios empleados para terminar con la Revolución van desde la guerra, pasando por los bloqueos hasta el magnicidio, golpe de Estado y conflictos de mayor envergadura, como la invasión e instalación de grupos terroristas en el territorio colombiano y venezolano con la intención de derrocar al gobierno bolivariano y mantener a raya el caos que se generaría en toda la región.

Ante el recrudecimiento de los ataques contra Venezuela, sometido a un bloqueo casi absoluto, la lógica indica que Estados Unidos derrocaría al Gobierno, pero la estrategia de Maduro ha sido más eficaz: las relaciones internacionales construidas bajo la premisa de un mundo multipolar permitieron abrirle un boquete al criminal bloqueo con la llegada de vuelos y barcos con ayuda humanitaria y comercio provenientes de Rusia, Irán, Turquía, China. El forcejeo entre Rusia, China y Estados Unidos se viene dando desde 2019, con más intensidad en el ámbito del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Irán ha apoyado en medio del bloqueo y la pandemia enviando barcos con gasolina y aditivos para reactivar la industria petrolera venezolana; entonces para el imperio es este mundo multipolar una gran piedra en el zapato.

¿Qué hacer, como apoyar a la revolución?:

Apelo a Antonio Gramsci y pido a las personas nobles, a la juventud y la militancia conmoverse, estudiar la situación de la revolución a fondo para entender el curso de esta historia y convertirse en una fuerza internacional, capaz de derribar las matrices que vienen de medios de comunicación que solo responden a las lógicas de los poderosos y no a las grades masas históricamente excluidas.

Organizarse en círculos de estudio para comprender la dimensión del bloqueo. Por ejemplo el caso de los niños y las niñas que esperan ser atendidos en Italia por el trasplante de médula y que debido al bloqueo no se pudo continuar el programa.

Realizar pronunciamientos de sectores de la sociedad civil en rechazo a las medidas coercitivas, escribir artículos, difundir esta criminal historia de bloqueo que genera más hambre pobreza y migraciones forzadas por razones económicas.

En definitiva romper el cerco mediático es también romper el bloqueo.

No se sabe cuánto durará la pandemia, pero estamos conscientes que, por muy inconcebible que parezca, Estados Unidos no desmontará el horroroso aparato del garrote vil sobre la Venezuela libre. Por estos días, persiste la convicción de que solidaridad, dignidad y sentido colectivo, es la moral que aflora en el pueblo bolivariano, en momentos límites, bases éticas con las cuales se sigue adelante con la certeza de una nueva victoria popular.

 

*Diplomática, poeta y pintora venezolana. Directora de la revista www.correodelalba.org

 

[1] Con referencia al articulo de Luis Felipe López-Calva, Subsecretario General Adjunto de la ONU y Director Regional de América Latina y el Caribe. “COVID-19 y la riqueza en la cima: más multimillonarios y más ricos en ALC tras la crisis”. Del 27/05/21

https://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/presscenter/director-s-graph-for-thought/covid-19-and-wealth-at-the-top--more-and-wealthier-billionaires-.html

[2]  Ref. articulo. María Emma Santos,  Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), basada en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS), profesora del Departamento de Economía, Universidad del Sur (UNS), Argentina, e investigadora asociada al OPHI en la Universidad de Oxford. Pobreza Multidimensional en tiempos del COVID-19, del 28 de abril de 2020 . https://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/blog/2020/pobreza-multidimensional-en-tiempos-del-covid-19.html

[3]  con datos de http://www.mppre.gob.ve/2021/06/10/venezuena-denuncia-bloqueo-arbitrario-dolares-depositos-sistema-covax/#:~:text=La%20vicepresidenta%20Ejecutiva%20de%20la,el%20acceso%20a%20un%20importante

[4]  recomiendo leer el libro “La Joya de la Corona” donde 5 mujeres incluyéndome, realizamos análisis desde distintos enfoques la agresión contra Venezuela. http://correodelalba.org/2020/12/30/venezuela-la-joya-de-la-corona/

Ultima modifica ilSabato, 12 Giugno 2021 08:25
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